jueves, 9 de febrero de 2012

Ponle nombre a esto

Suena la música, me adentro en mi mundo, o quizás, nuestro. Pienso. Quiero y necesito verte aquí, conmigo.
Aunque no sea así, me siento fe fe... ¿fe qué? Feliz. Sí, esa es la palabra, tan corta y a veces tan intensa. 
Feliz de tenerte, de que me entiendas. Feliz de compartir contigo, de que ocupes una parte de mi pensamiento. 
Eres capaz de captar toda mi atención, de respetar mi espontaneidad, y así, dejarme mostrar como soy realmente, sin ningún miedo.

Eh... ¿Aquí? Aquí el cielo es muy azul, lo que despierta las ganas de vivir y recorrer nuevos lugares. El sol brilla intensamente y tropieza con mi espalda, dejando atrás el frío que anteriormente se apoderaba de mi cuerpo.
En cada suspiro hay miles de palabras que expresar.

¿Allí? Allí puede estar cayendo una tormenta, o qué se yo, y si la calma tarda en llegar, ahí estaré yo tratando de suavizarla, y moviendo cielo y tierra si hace falta para verte sonreír. Fíjate bien, mira el cielo, ¿ves? parece que algunas nubes están comenzando a despejarlo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vistas de página en total