A tan solo unos pasos,
a tan solo un giro,
a tan solo un movimiento preciso,
un desvío en el camino,
una ida de cabeza,
a tan solo una sonrisa
una caricia...
Ahí estarías, alumbrando,
estabilizando, de manera tan intensa, que hasta el dolor eliminarías.
El sol estaba ahí aunque no quisiera verlo,
afortunada era entonces, tanto que, hasta perdía lo que tenía por momentos.
Sin querer, provocaba lluvias y me cobijaba en rincones solitarios. Difícil era así disfrutar de cada rayo de felicidad que rebosaba a mi alrededor. De cada rayo de buenas vibraciones que solo tú desprendías.
martes, 31 de julio de 2012
jueves, 12 de julio de 2012
Son locas las ganas, pero que al rozar lo imposible no quedan más que en eso: en una locura...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)